La Busqueda (5)

Capítulo 20

Mientras Amanda remontarse de nuevo al rumbo al tesoro, le toco ver que el sol se estaba anunciando sobre la bahía y que estaban dispersando la gente. La música se bajó y la gente cansada, sudada y feliz ya regresaron a casa o a cualquier lugar para descansar por donde se cayeron. Las flotas se pararon juntas y los bailarines tomaron mucho cuidado en quitar a sus disfraces – hasta el próximo año.

Desde arriba vio a sus nuevos amigos meter a sus coches y regresar a donde sea regresan cantantes como Chacal y Laritza. Vio también los fans de sus nuevos amigos pasar sobre algunas letras escritos en blanco. Cada paso de la gente revelo las letras A, R y R y se lo hizo que Amanda acordó del concierto que dio a todos sus fans y como sintió cantar y bailar frente a tanta gente adorante. Fue una noche de locura.

Suavemente el cisne la llevo sobre el carnaval hacia la bahía y escenas al azar capturaron su atención. Como una escena rara. Algo que nunca había visto.

Vio una persona, quizás una mujer, joven con cabello largo. Fue difícil ver, por la oscuridad y por el grupo de locos que le rodeo. Amanda solo sabia que fueron extranjeros porque cada vez que brillo el flash de sus cameras, mostro su piel tan blanca que se dio luz a la noche.

Vio también que se cayó, dentro del grupo, una flecha negra.

Capítulo 21

Un autobús se destacó.

No por su color ni su tamaño. Pareció igual a cualquier autobús por esa ruta. Se destaco porque viajo a la dirección contraria de los demás autobuses. Por la luz débil del amanecer, Amanda vio que un solo autobús viajo desde La Maya hacia Santiago. A esta hora, después del carnaval, ¿quién estaría viajando a Santiago?

Capítulo 22

De repente, Amanda estaba volando rápidamente, muy rápidamente.

Cada bate de las alas del cisne borroso la escena de abajo y le llevo mas cerca a su tesoro. Tan rápido que no le dio tiempo de pensar en el autobús viajando a Santiago ni en lo que habia pasado con Elizabeth, ni en como encontrar al tesoro. Solo se dio cuenta que con cada bate de alas estaba acercando al premio misterioso.

Solo fijo en el sol que empezó de subir sobre el horizonte y que estaba bailando encima de las aguas tibias de la Bahía de Santiago. Sintió la esfuerza de las alas, pero no le dio miedo, solo confianza que estaba en buenos manos.

Mientras el sol subió más y más alta, Amanda reconoció algunos detalles de la bahía y los lugares que había visitado con sus amigas por pasear, montar patineta o tomar helado.

¡Yo moriría por un helado ahorita!

Dentro de poco, el cisne bajo la velocidad de sus alas y con mucho cuidado dejo Amanda en el piso. Amanda giro para agradecer al cisne y hacerle todas las preguntas que llenaron su mente desde que el cisne le saco de las manos de los fans de ARR, pero no pudo. Con el sol subiendo, el cisne empezó a desaparecer a la nada, hasta que no quedo casi nada mas aparte de los ojos morenos, amables y familiares.

“See you beautiful Amanda.”

Y con eso regreso a la nada.

Capítulo 23

De nuevo Amanda estaba sola.

Confundida.

Cansada.

Frustrada.

Sabía que estaba cerca de un gran tesoro, pero no sabía que era. ¡Y no le gusta esperar!

¿Y porque los ojos del cisne son familiares?

¿Y porque me hablo en inglés, see you beautiful Amanda?

Pues, claro que soy bonita, es obvio.

¿Pero qué significa?

Amanda le puso a pensar con todo su esfuerzo y con una mente tan agotada. Ignoro el cansancio y pretendo resolver a la rompecabeza.

See you, adiós, hasta luego, nos vemos…

See you…

¿¿C, u…??

C U

Beautiful Amanda

B

A

C U B A

Si, claro… CUBA, he de ser otra pista.

¡¡¡Soy mucho más de una cara bonita!!!

Capítulo 24

La Barbie Cubana agradeció el cosmos por su belleza y corro hacia la señal de CUBA en La Alameda de la bahía. El calor del día aún no ha llegado y el clima sintió muy agradable mientras el día y los pájaros se despertaron. Era tan agradable que al rumbo a la señal Amanda tuvo un minuto de parar por un panecito y un café.

“No puedo empezar mi día sin un cafecito!”

Además, no he comido nada desde que metió a la casa de una amiga hace muchas horas, y antes de cantar sola y con El Chacal, y volar encima del Carnaval con un cisne quienes ojos morenos fueron amables y familiares.

¡Que hambre!

La flaquita pidió otro panecito, y otro café. Y después de comer un tercero panecito, siguió con la búsqueda.

Capítulo 24

Amanda busco por frente, por atrás y por encima de la señal por la pista que se revelaría al tesoro.

He de estar cerca.

Hasta toco la señal para ver si la pista estuvo por dentro. No estuvo por dentro, pero la fuerza del toque de sus brazos fuertes hizo caer una cajita desde la letra C. La cajita era blanca por todos lados aparte de la letra C escrito en negro. Amanda la abrió con prisa y vio seis papelitos pequeños y cuadrados, también de blanco.

¿Que podría ser?, le pregunto.

No se dice ARMY esta vez, y no pudo preguntar a Elizabeth esta vez. No, esta vez estaban escritos otras letras.

Capítulo 25

Seis letras, nada más.

O,R,C,I,N,A

Amanda, siendo muy inteligente, se dio cuenta que tuvo que arreglar las letras para revelar la pista.

RICONA

NORACI

INARCO…

Entonces, un manito apareció. Un manito cubierto con algo pegajoso. Con unos dedos pequeños y sucios, arreglo a las letras, en una palabra:

CARINO.

Los deditos resolvieron la rompecabeza tan rápidamente que Amanda no tuvo tiempo ver a su ayudante hasta que leo la palabra. Cuando miro al dueño de los dedos, vio un hombrecito de dos años escondido detrás de una gran sonrisa de helado. A Amanda le pidió;

¿Un besito?

Capítulo 26

Eso fue el chiste. Eso fue la manera de descubrir el tesoro.

Por fin.

Amanda empezó a tocar la letra U, y a Luis Manuel le gustó mucho este juego así que pego la señal con todo su esfuerzo hasta que cayo otra cajita blanca de la señal. Luis Manuel tiro las letras por el piso. Debajo del helado se pudo ver cinco letras, escrito en negro:

C I A U N

ACIUN? ¿Acción? No, ARR no estaba haciendo otro video de música. Amanda estaba al punto de resolver la rompecabeza cuando su hermanito se rio. Todos los papelitos se pegaron a sus dedos por el montón de helado en sus manos, y le dio a su hermana una mirada traviesa.

¡Vengo por ti!

Y Amanda puso a perseguir a Luis Manuel, quien se rio y corro por la derecha y la izquierda.

¡Que rápido es!

De repente, se paró.

Lo que vio le sorprendió, y a Amanda también.

Capítulo 27

Un grupo de turistas, con piel del color de la luna, muy animados y locos, barajo por La Alameda tomando foto tras foto de alguna mujer o muchacha al centro del grupo. Solo dispersaron al escuchar los primeros sonidos de Guajira Guantanamera tocado por u grupo de trova dentro de un café.

Surgida del grupo una mujercita, delgada con pelo largo.

¡¡¡¡¡Lisa!!!!!

¿Qué te paso? ¿A dónde fuiste?

Elizabeth echo un vistazo al grupo de turistas y explico,

“Piensan que soy Elizabeth, la reina de Inglaterra.”

Luis Manuel corrió a Elizabeth y le dio un abrazo lleno de cariño y helado. Después de despegar a Luis Manuel de su amiga, Amanda le pregunto del significado de las letras.

Elizabeth los arreglo:

UNICA

“Eres única Amanda.”

Y se abrazaron.

¿Como nos encontraste?

Elizabeth no dijo nada, solo saco de su bolsillo una flecha negra.

La Busqueda (4)

Capítulo 13

Vio solo una solución.

Bajo su cabeza y empujo a la gente con sus codos. Si, no es delicada ni sutil. Y no es como comporta la Barbie Cubana, normalmente, pero esta noche no era ni cerca de normal. Acaba de cantar y bailar con Chacal, y su amiga desapareció a la noche. Además, la estatua se quedó detrás de la gente y era su meta.

Siguió empujando y luchando como Mijain López, con sus ojos pegados al piso. Y allí vio algo.

A

Unos pasos después.

R

Un poco a la izquierda

R

¿?

ARR.

Siguió las letras en el piso. Fijo al piso con sus brazos y codos subidos para partir a la gente que normalmente estarían enojados por algo así, pero estaban tan emocionadas, felices o borrachas que no pusieron mucha atención a la muchacha de los brazos. Además, nadie puede odiar a la flaquita.

Fijaba tanto al piso que no se dio cuenta que alguien le había dado la mano derecha, y luego, alguien más a la mano izquierda.

¿Que?

Subió la cabeza y vio dos jovencitas amables. Sonriendo y calmadas. Hicieron un camino donde no hubo camino, como mágica. Amanda no entendió lo que estaba pasando, no por primera vez esta noche, hasta que vio su ropa.

Capítulo 14

El símbolo se repitió en toda su ropa.

Pero tan pequeño y sutil que solo era obvio a los del club.

ARR.

En sus playeras, faldas, gorras, zapatos y accesorios, hasta un tatuaje muy pequeño y bonito en la muñeca de una de las jovencitas. Otro detalle de la ropa de las jovencitas dio confort y confianza a Amanda. Calcetines negros.

No dijeron nada, solo apartaron a la gente hasta que llegaron.

Capítulo 15

Amanda se fue.

Amanda no era nada más.

La gente no exigió a Amanda. Exigieron a ADOSERRE, y la pidieron con mucha fuerza.

ADOSERRE!!!

ADOSERRE!!!

ADOSERRE!!!

Y Amanda Ramírez Rojas les dio lo que quisieron.

Empezó con ‘Pati’ porque durante carnaval todo se trata de fiesta, en cualquier idioma. Sintió la adoración de sus fans vestidos de ropa y accesorios marcados con ARR, y vio un mar de celulares grabando su actuación. Reciprocó el amor de todos sus fans y canto como nunca había cantado.

La gente canto con ella y bailo los pasos que ella creía, de manera tan sincronizada que pareció el grupo de baile mas grande del mundo. Amanda estaba volando. Dentro de tanta gente y tantos fans Amanda vio algo que no pudo creer. Algo que pensó que nunca vería por toda su vida. Fijo en un fan particular, y solo le vio por un detalle diminuto:

Un espacio en los dientes del frente.

¡¡No puede ser!!

Laritza Bacallao estaba bailando a sus pasos y vio muy bonita y feliz en su blusa de ARR.

La mirada sosteneron, y Laritza la dio una mirada que dijo,

¡¡¡¡¡Vaya Amanda!!!!!

Amanda dio todo a su gente y se cerró su actuación con su canción mas famosa:

Saranghaeng!

Capítulo 16

Amanda salto.

No aterrizo.

Se cayo hasta las manos de sus fans y la llevaron sobre sus cabezas mientras gritar y cantar todas sus canciones y llorar por ser tan cerca a su heroína.

De repente, Amanda estaba volando. Parto de las manos de sus fans y solo vio sus sonrisas haciendo más y más pequeñas, y el brillo de sus celulares mientras grabaron su próxima historia de Instagram.

Mas y más alto se subió. No sabía cómo estaba volando y solo vio un montón de fans mirando hacia arriba, y la demás gente festejando al carnaval.

Vio algo más.

Una sola flecha negra cayó desde arriba.

Por mirar más allá de la gente, Amanda vio la silueta de alguna figura. Le acerco y vio que era la estatua de Antonio Maceo. Dentro de un minuto estaba bajando del cielo negro en la dirección del héroe nacional y de la esquina de su ojo vio algo familiar. Algo que no entendió pero que ya había visto algunas veces.

Una flecha negra. Esta vez descansando en la mano extendida de Antonio Maceo. Eventualmente Amanda sintió el piso debajo de sus pies, y miro hacia arriba.

Capítulo 17

Por fin la emoción, dificultad, confusión y cansancio alcanzo a Amanda. Sintió debajo de la estatua y lloro. No puedo seguir. Es demasiado, ni se lo que estoy buscando, es toda una locura. Ya, quiero irme a casa.

¡Casa!

¿Qué piensan mi mama y Luis Manuel? No les dije nada ni por donde fui.

Y Elizabeth, se fue.

¡Quiero despertar de esta pesadilla, ya!

Amanda aprovecho la soledad en la estatua. Con toda la gente festejando en Carnaval pudo quitar las emociones de las ultimas horas. Lloro un poco mas y cuando por fin pudo limpiar las lágrimas de sus ojos vio que, de hecho, no estaba completamente sola.

Al otro lado de la estatua se paro un pájaro. Tan alto como un hombre, con flechas negras. El raro es que no le dio miedo. Ni la sorprendió. Después de todo lo que había pasado en esta aventura, nada la sorprendió. También, dio cuenta que fue el pájaro que la había llevado aquí, y que así ha volado por primera vez en su vida.

Le acerco.

Capítulo 18

Mientras le acerco, vio que era un cisne. Muy elegante, muy bonita y con flechas negras tan brillante que dieron luz a la oscuridad de la noche. Sin embargo, lo que captivo Amanda no fueron las flechas ni el tamaño del cisne, era algo más. Sus ojos. Ojos morenos, amables y familiares. Ojos que le dieron confort y confianza y le aseguraron que estaba segura y que no estaba sola, que nunca estaría sola.

El cisne metido sus aletas delicadamente sobre los hombros de Amanda y la dijo,

“Amanda, lo tienes”

Capítulo 19.

La aventura resumo.

El tesoro estaba al alcanza. Aun no sabía que era, pero Amanda tenia la confianza de que estaba a punto de descubrir lo que había buscado por horas y horas.

Miro de nuevo a los ojos del cisne, y entonces a la mano de Antonio Maceo que tenia la flecha negra.

“Para allá vamos,” dijo el cisne, y de nuevo Amanda estaba volando. Siguieron la mano extendida de Antonio Maceo.

Image: David Clode

La Busqueda (3)

Capitula 8

Se bajaron del autobús y de inmediato tuvieron un problema.

Entre ellas y Antonio Maceo era la fiesta mas grande de Cuba. Hubiera sido imposible caminar atreves de toda la gente y flotas y bailarines.

“¿Qué hacemos Tae?”

“Tengo una idea.”

Mientras los jóvenes apuraron hacia “…creíste que yo me iba a tirar…” las soldadas caminaron hacia una casa. Entraron y Elizabeth dio cuenta que la casa estaba vacía. Completamente vacía. No hubo nadie. Iba a preguntar a Amanda, pero ella tenía prisa. Se dirigió a Elizabeth a un cuarto y allí Amanda saco dos maletas desde debajo de una cama.

Elizabeth no entendió porque estaba en la casa de un desconocido sacando maletas al azar, pero no entendió nada de lo que había pasado dentro las ultimas horas. Se quedo confundida por la fogata, los dibujos, la música de BTS y el viaje loco por autobús. Por eso, no dio mucha atención a las flechas negras debajo la cama de donde su amiga saco las maletas. Al mismo tiempo, acordó que cuando sales con Amanda, todo se puede pasar.

Elizabeth tenía que saber,

“¿De quién es esta casa?”

“De una amiga.”

Capítulo 9

La nueva ropa las permitió mezclar fácilmente con los festejaros. Si, atraco atención de los niños, pero la ignoraron porque tuvieron una meta, un objetivo importante. No sabían que era, pero sabían que era un tesoro mas valioso que el oro, y sintieron prisa en encontrarlo.

Ignoraban también su hambre y cansancio, y el calor que estaba aumentando por todos los cuerpos moviéndose a la música. Ignoraban a todas las flotas con jóvenes encima, bailando como solo pueden bailar los cubanos, vestidos de toda manera de disfrace muy vibrante y extravagante y llenos de alegría y emoción intoxicante. Elizabeth hecho un vistazo a la flota mas cerca y fijo en el disfrace de una bailarina con muchísimas flechas por la parte en su cabeza, y pensó en cuanto se tarda en hacer un vestido así. Le hizo pensar, también, en las flechas negras en la casa.

“Lisa, ven,” dijo Amanda.

“¿A dónde vamos?”

“Para allá, no hay paso por aquí.”

Amanda tenia razón, el carnaval estaba creciendo minuto por minuto.

Las amigas pato y tejido entre la gente y de alguna manera llegaron a una casa. Entraron, y estaba vacía. Completamente vacía. No hubo nadie. ¿Están en la fiesta? Parece que si, como el resto de Santiago, y el resto de Cuba.

“¿Tienes hambre?”

Elizabeth tenia mucha hambre. Ya estaba tarde y las aventuras de la noche le dieron una gran hambre, pero no quiso robar comida de la refrigeradora de…

“Una amiga”

Capítulo 10

Después de matar su hambre y sed, las muchachas siguieron con su misión. Han viajado un poco mas cerca de la estatua de Antonio Maceo, pero aún se quedó más distancia. De hecho, no quedo mucha distancia, quedo un montón de gente. La gente bloqueó el camino al tesoro.

Resumieron la batalla con la multitud y sintió imposible, cuando de repente escucharon algo. Entre la música y los gritos de la gente, escucharon una palabra.

“Amanda!”

Vino desde arriba.

“Amanda!”

Vino de…no, es imposible.

Vino de la flota del Chacal.

El cantante estaba llamando a Amanda y señalando que le sube a su flota.

Las amigas se miraron una al otra.

Pues, no hay otra manera de pasar por toda la gente y no habrá otra oportunidad de bailar y cantar con El Chacal, especialmente no en La Maya.

Subieron y vieron la multitud a su alrededor. Por todos lados vieron mas y mas gente bailando, tomando, comiendo, cantando y festejando. Se les dio fatal estar al frente de tanta gente, pero la energía y la emoción del carnaval les dio coraje y saben que hay que enfrentar a los miedos para lograr en la vida, y para encontrar tesoro más valioso que el oro. Empezaron a bailar y disfrutar la fiesta más grande de Cuba.

Apoyaron al Chacal en cantar sus canciones favoritas y bailaron juntas con su grupo encima de la flota, a la adoración de sus fans. Pero un poco mas adelante vieron algo, algo que termino su tiempo con El Chacal.

Capítulo 11

La flota del Chacal estaba a punto de dar la vuelta a la izquierda, pero la estatua estaba a la derecha y si siguieron festejando no llegarían a su meta. Son fans del Chacal, pero también son personas ambiciosas y dedicadas.

“Gracias Chacal, pero tenemos que bajar.”

“Bueno muchachas, gracias,” y con eso Chacal grito a todos sus fans.

“¡Mi gente, La Barbie Cubana y La Reina Elizabeth!”

Woooooooooohooooooooooooaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Y todos se volvieron locos por ellas.

Capítulo 12

Amanda estaba sola.

Un minuto estaba al lado de Elizabeth aceptando la adoración de los fans del Chacal, y el próximo no pudo ver su amiga. Solo vio un grupo de gente muy animados rodeando a Elizabeth, y un montón de flash de sus cameras.

Ella se fue.

¿Son fans del Chacal? ¿Fans de reggaetón, fans de juegos de computadora quien han viajado a Cuba para ver a Elizabeth? Amanda no sabía. Estaba preocupada por su amiga, pero de nuevo no pudo mover. Los fans del Chacal la estaban felicitando y gritando, pero Amanda solo quiso seguir con la misión.

Sola.

¡Mejor que este tesoro vale la pena!

La Busqueda (2)

Capítulo 4

Amanda tuvo que capturar la atención de su amiga sin despertar a la familia. No es que son niñas malas, solo que la misión era algo que solo los verdaderos fans de BTS entenderían y aguantarían.

Por eso, ella saco papel y un lápiz, y escribió cuatro letras, una en cada pedazo de papel. Solo cuatro letras, pero cuatro letras muy importantes. Después, tiro los papelitos atreves de la ventana que estaba llevando el aire fresco al cuarto de Elizabeth.

1

2

Elizabeth escucho algo raro. Un sonido pequeño, pero no lo dio mucha atención. Después de un día con mucho calor, por fin estaba quedando dormida.

3

¿Que fue?

4

Ya tuvo que investigar. ¿Era animal? Espero que no, a Elizabeth no le gustaron los insectos. Con la luz de la luna, ella vio los cuatro papelitos.

Qué raro, pensó.

Abrió el primer papel.

M

El Segundo.

A

El tercero

Y

¿Qué onda? ¿Estoy sonando?

Y abrió el cuarto.

R

¿MARY?

No.

¿MARY?, ARMY. Y de inmediato Elizabeth abrió la cajita secreta que había preparado con Amanda por momentos así. Dentro de dos minutos, estaba al lado de su amiga. Al punto de seguir con la misión, Amanda vio, por la luz de la luna, que la cara de Elizabeth estaba pintada como soldada.

“ARMY,” susurró Elizabeth como explicación. Un poco excesivo, pero bueno, pensó Amanda.

Dentro de 30 segundos la soldada prendió la luz de su celular para navegar las calles oscuras de La Maya, pero de inmediato Amanda lo cubrió.

“Como navegamos sin luz?”

“Seguimos a los diamantes en el cielo,” le dijo Amanda, echando sus ojos hacia arriba. Elizabeth vio la luz de las estrellas reflejado en los ojos morenos de Amanda, y reconoció la dedicación, enfoque e inteligencia por lo que estaba conocida.

Caminaron de manera muy callada atreves de las calles de La Maya mientras la gente que no estaba al carnaval durmieron. Elizabeth estaba a punto de preguntar la razón por la misión cuando la escucharon.

Música.

Pero no la música de la fiesta. No era Los Van Van o Los Cuatro. Era 21st Century Girls. Y como un par de niñas del siglo veinte uno, las amigas la siguieron.

Capítulo 5

21st Century Girls las dirigió al cerrito a las afueras de La Maya. El cerrito que hace un par de horas estaba bronceado por el atardecer, pero ya agarro la oscuridad de la noche y dio los K Popers un poco de miedo. Tuvieron que ignorar a su miedo y seguir con la misión.

Acercaron el cerrito por la luz de las estrellas y dejo atrás la música de carnaval. Todo era callado y oscuro. De manera automática, las amigas se dieron la mano y subieron el cerrito. Lo que vieron al otro lado no hizo sentido.

Hubo una fogata, sin fuego, y tres palitos de dos metros de altura. Alrededor de eso la tierra estaba vacía. Nada.

Lentamente y con mucho cuidado bajaron el cerrito, mano en mano, hasta que llegaron a la fogata. Estaban solas, completamente solas, y se sentaron contra su piel el aire fresco de la noche. Se sentaron también el miedo del uno al otro.

De repente, la escucho.

Desde la nada.

Fire

El coro de la canción nada más. Sin la energía y ritmo de la original. Muy callada, de susurros, casi como una fantasma.

Una vez más.

¡Dos veces más, y ya!

Se miraron al uno al otro.

¿Qué hacemos?

Fire?

Y de inmediato averiguaran que la solución se quedó con la fogata.

Elizabeth saco fósforos de su maleta, y los cuatro papelitos de ARMY. Encendió a la fogata y las amigas agregaron papelito tras papelito y más palitos. Dentro de poco la fogata dio luz a la noche y a los tres palitos parados a su alrededor. Tomando unos pasos detrás, Amanda y Elizabeth descubrió la razón por su visita, la razón por ser convocadas al cerrito.

En cada palito era un dibujo. Tres dibujos de alta calidad. Dibujos de mano.

Uno de JHope

Uno de Taehyung, y el ultimo de Namjoon.

“Son tuyos,” declaro Amanda, admirándolos de nuevo.

“Si, pero como, ¿porque y que significa?”

Mientras buscaron una explicación de la presencia de los dibujos de Elizabeth en el centro de la nada, la fogata se bajó y los dibujos regresaron a la noche. Todo puso oscuro y callado de nuevo, y supieron que era hora de mover.

¿Pero a dónde?

Capítulo 6

Sintiendo el aire fresco y el silencio del lugar, las amigas tuvieron prisa de salir. Pero aún no sabía por dónde irse. Solo supieron que las pistas fueron dentro de los dibujos de Elizabeth.

“My Universe?” adivino Amanda, y echo un vistazo hacia arriba de nuevo. No.

“Spring Day,” propuso Elizabeth, pero no. Siempre hace verano en Cuba.

“Seoul?” Y aunque ellas dos tienen muchas ganas de visitar al hogar de K Pop, sabían que no era posible. Algún día, quizás, pero hoy no. Hoy tuvieron que encontrar lo que buscaron. Primero, las toco descubrir exactamente lo que estaban buscando.

“Blood, Sweat and Tears,” adivino Amanda, antes de despedir la canción.

“Espera, quizás es eso. Blood, Sweat, Tears, Historia, lucha, Guerra, así es, héroes nacionales…” Por fin las horas de estudio aburrido valió la pena para Elizabeth. Los fines de semana cerrado en su cuatro memorizando todos los hechos y fechas de la historia. Por fin eran útiles.

“Si Lisa, lo tienes, la estatua de Antonio Maceo.”

“Wamo’ pa allá!”

Capítulo 7

“Pero ¿cómo?” pregunto Elizabeth. “Está lejos, no podemos caminar y ya está tardando.”

Y Amanda se acordó de la invitación a festejar con sus amigos.

“Por autobús.”

“Mmmmmmmm”

“¿Qué pasa?”

“No sé si aguanto otro Boy With Luv,” dijo Elizabeth, “El autobús será lleno de ellos, poniéndose locos.”

Tenía razón, y Amanda sabía que ellas dos llamarían mucha atención por parte de los niños. El precio de la belleza.

“¿Recuerdas la canción de Beyonce?”

“¿Cual?”

“Si Yo Fuera un Chico.”

“Si”

“Pues, vamos como chicos. Ya llevamos ropa de soldados, solo hay que fingir que somos niños y no nos molestaran.”

“Bueno guapita,” respondió Elizabeth en voz de hombre, y se rieron mucho.

“Fíjate, todos se ponen disfrace para Carnaval. Para mezclar y evitar sospecha, solo hay que actuar loco.”

“Fácil para ti,” dijo Elizabeth.

“Wamo”

Llegaron al autobús y estaba subiendo un montón de gente listo para bailar, emborracharse y festejar. Fue fácil mezclar con los jóvenes vestido en todo tipo de ropa y maquillaje. Después de subir al autobús festejero aun no sabían lo que estaban buscando, solo que era importante, y que cada minute se convierto más urgente.

El conductor, mientras, estaba tardando por ninguna razón. Se paro y empezó a cantar las canciones de Los Van Van y Gente de Zona – todas le canto muy mal y como si no había cantado ni una vez en toda su vida.

El autobús no muevo ni un metro. A Amanda no le gusta esperar. Uso su mejor voz de hombre, y grito sobre el ruido de los festejaros y el conductor:

“Shut up and drive!”

La Busqueda (1)

Capítulo 1

“Escuchen eso?” pregunto Amanda a sus amigos.

“Cual?”

“¿La música, la escuchen?”

“Pues sí, claro,” respondió a sus amigos, mirando a Amanda si fuera media rara. Cada año se escucha la música de carnaval desde La Maya, a pesar de la distancia a Santiago. Es el festival más grande de Cuba; la fiesta más grande de Cuba.

“Claro que la escuchamos, y vamos tan pronto que llegan los demás,” declaro un amigo.

“No. No el Casino y la Salsa, la otra música,” dijo Amanda.

“Reggaetón?”

“No, permission to dance, viene de aquel lado,” y Amanda punto al cerrito al lado contrario de Santiago, al lado de la carretera que lleva los turistas a las playas de Baracoa. El Cerrito que ya se pareció bronceado por el atardecer.

“Permission to dance, que significa eso?” pregunto un amigo.

“Permiso para bailar.”

“Permiso para bailar, que locura es eso Amandita? no necesitamos permiso para bailar, ¡¡¡somos cubanos!!!”

“Gente de Zoooooona,” se gritaron.

A Amanda le encanto la energía, los chistes, la compañía y solidaridad de sus amigos, y ha disfrutado las fiestas, dentro y fuera del salón, con ellos desde pequeños. Siempre la hicieron reír a pesar de lo que estaba pasando.

“Amanda, vienes?” la pidieron, a punto de abordar el autobús a Santiago.

“Si, ven Amanda, ven a festejar con nosotros, ¡por fis!”

Pero Amanda no pudo. Quizás fue los examines, las clases extras, la falta de sueño o la presión de mantener sus altos resultados, pero no estaba del humor de bailar y festejar por toda la noche. Además, no pudo quitar de su mente como y porque ella escucho la música de BTS entre la música del carnaval.

“No gracias, nos vemos mañana chicos. Chaito,”

“Mañana? No creo…” y parto el autobús a la fiesta más grande de Cuba.

Capítulo 2

Amanda despertó con muchas preguntas.

No hizo ningún sentido escuchar la música de BTS entre la música del carnaval, y de la nada.

¿Y porque la música solo se revelo a ella?

Checo su teléfono. Todos los demás estaban dormidos o festejando, y no pudieron ayudar con esta rompecabeza.

Necesito café, decidió. Mientras preparar el café, Amanda vio una nota sobre la mesa. Un papel doblado. Se lo abrió y vio un mensaje.

What you seek is very important Amanda. A treasure more valuable than gold. A treasure found through fruits, friends and festivals.

¿Que?

Escrito en inglés. ¡Que tortura!

Nunca voy a resolver este problema.

Amanda regreso a acostar. Era demasiado. Música de la nada, notas en inglés. He de ser una pesadilla. Si, es una pesadilla nada más. Si me pongo a dormir, habrá terminado la pesadilla al despertar.

Pero ella no pudo dormir y tiro y giro en el calor de la mañana hasta que se levantó para tomar un vaso de agua. Cuando subió el vaso, vio otra nota sobre la mesa, al lado de la nota en inglés. Esta nota también estaba llena de palabras, pero escritos en lápiz, pintura y crayón de muchos colores y con letras grandes y pequeñas.

Lo que buscas es muy importante Amanda. Un Tesoro más valioso que el oro. Un tesoro descubierto atreves de fruta, amigos y festivales.

¿Que?

¿Qué significa todo eso?

Tesoro, fruta, amigos, oro. ¿Nadie tenía sentido – y más de nada, quien escribió la nota en inglés?

En este momento, Luis Manuel entro a la sala. Llevo unos carros en sus manos, que estaban cubiertas con crayón, colores y pintura.

Sonrió y dijo a Amanda,

“¿Un besito?”

Capítulo 3

Un tesoro más valioso que el oro.

¿Qué puede ser?

No sé qué es, pero sé que lo quiero tener, sabia Amanda. Las respuestas a sus preguntas aparentemente se quedaron dentro de fruta, amigos y festivales, y no estaban dentro de su casa.

Entonces, Amanda salió a pasear, esperando que una caminata le ayudaría a aclarar a su mente y conseguir respuestas a todas las preguntas nadando en círculos por su cabeza. Buscaría las respuestas en las calles de La Maya.

Paso por su escuela y unas tiendas, y por la esquina vio un viejito vendiendo la merienda. El viejito se pareció amable y Amanda tenía un poco de hambre, así que compro fresas para alimentar a su cerebro.

Continuo con su paseo mientras disfruto el sabor de las fresas en el calor famoso de La Maya, y se dio cuenta porque se llama Rincón Caliente. Paso por las casas de sus amigos y pensó en visitarles antes de recordar que todos estaban dormidos o aun festejando.

A la próxima esquina vio otro viejito vendiendo merienda y le ofreció frambuesa.

“Son muy ricas,” le prometo.

“Muy, muy ricas y sanas.”

Probablemente tenía razón, pero lo que Amanda antojo ahorita era agua fresca para sobrevivir el calor y humidad incesante, que le hizo sudar y cansar. Me tengo que sentar y descansar. Cansada y confundida, Amanda andaba hacia Parque José Martí. Se sentó y miro a las familias escapando del calor, los niños jugando, y los pájaros buscando su propio tesoro entre los árboles. La escena era placenta y ayudo en quitar de su mente la búsqueda por un tesoro más valioso que el oro.

Un viejito empujo su carrito hacia Amanda y ella vio unas botellas de agua fresca. Ay, que salvavida. Compro una botella y el viejito la miro con ojos sabios, llenos de la sabiduría de todos sus años.

“Toma la zarzamora mi niña.”

“Ay, no gracias señor, muy amable pero no gracias.”

“Si, tómala, gratis,” le dijo, “hay que alimentarse con comida sana y gente sana en el viaje de la vida mi niña, para fortalecerse por cualquier desafío, y nunca jamás sabes el tesoro que encontraras.”

Y con eso desapareció – a la nada.

La zarzamora sabio rica como prometió el viejito, y con el agua fresca mejoro su humor y activo algo en su mente. Regreso a la rompecabeza y pensó en lo que había pasado desde que salió de la casa, y especialmente en las palabras sabias del viejito.

Comida sana y gente sana, tesoro, desafío…

Gente sana – pues, familia, amigos…

Comida sana – fresa, frambuesa, zarzamora, todas frutas.

Fruta

Fruit, friends and festivals.

Si, claro

¿Pero cuál es la conexión entré fruta y amigos?

Amiga, fresa, frambuesa, zarzamora.

Si, eso es, zarzamora – mora, Elizabeth, y Amanda sabía lo que tenía que hacer.

Santiago de Cuba.

Santiago de Cuba is a vibrant, sultry, energetic city on the southeastern side of the Caribbean island and is famous for its Carnaval, its fort and its people.

The city of eternal summer lies at the mouth of the Bahia de Santiago and comes alive every night to the sounds of Kisomba, Salsa, Casino and Reggaeton. Santiaguenos love to sing, dance and feel the music coarse through their veins to such an extent that it seems that they were born into music. African, Spanish and other influences combine to produce some of the world’s most beloved and recognisable music, which can be heard streaming out of cafes, bars and houses at any time of the day, and especially as the sun disappears.

Visitors will recognise classic tunes which have accompanied fiestas for many, many years, while youngsters will be more familiar with artists such as El Chacal, Laritza Bacallao and Gente de Zona, whose energetic beats originated in Cuba.

Of course, Santiago’s love affair with music and dance is most evident every July during Carnaval.

Afternoons feature parades of children and teenagers in all manner of costume, and even artists on stilts warming up the people in Plaza Cespedes for the main event later that evening.

Vendors ensure that festejeros, or party-goers, are in the mood to celebrate by the time the sun sets and the real party begins.

As darkness arrives, flamboyant floats awash with glitter and vibrant colours carry beautifully-adorned and astonishingly talented dancers through the streets to the cheers and applause of the appreciative crowd. Pulsating beats fill the night air until the early hours of the morning and create a heady atmosphere of joy, celebration, pride and beauty.

Interspersed among the floats are groups of dancers on the street similarly attired and entertaining the crowds with their raw, unrestrained rhythm and phenomenal dancing ability.

Many famous musicians were born in Santiago, including one who rose to fame in Jamaica. Alpharita Constantia Anderson is better known as Rita Marley and widow of Bob Marley, and is an accomplished musician in her own right who collaborated with her late husband on many of his songs.

Santiago has also produced many famous boxers and baseball players, as well as outstanding athletes such as Olympians Alberto Juantorena, Yaime Perez, Leonel Suarez and Anier Garcia.

Rum, or Ron in Spanish, also brings fame to Santiago courtesy of the vast array of sugar plantations which surround the capital city and drive the economy for many of the people who live in the province. Visitors can learn about the production of the world-famous drop at the Museo del Ron in the centre of the city, and can sample the product at the museum or in many of the bars and cafes throughout the centre.

El Morro, or fort, is another famous attraction in Santiago. El Castillo de San Pedro de la Roca sits on the shores of the bay of Santiago and was built to protect the city from invading forces in years gone by. Today it is a popular tourist site and glimpse into the colonial history of Cuba, as well as an ideal location from which to enjoy views of the bay. Views at sunset are even more impressive.

An attack on the fort is extremely unlikely these days, as is evidenced by the relaxed attitude of these soldiers.

Santiago is a vibrant city of music, rum, fiestas and dance.