La Busqueda (2)

Capítulo 4

Amanda tuvo que capturar la atención de su amiga sin despertar a la familia. No es que son niñas malas, solo que la misión era algo que solo los verdaderos fans de BTS entenderían y aguantarían.

Por eso, ella saco papel y un lápiz, y escribió cuatro letras, una en cada pedazo de papel. Solo cuatro letras, pero cuatro letras muy importantes. Después, tiro los papelitos atreves de la ventana que estaba llevando el aire fresco al cuarto de Elizabeth.

1

2

Elizabeth escucho algo raro. Un sonido pequeño, pero no lo dio mucha atención. Después de un día con mucho calor, por fin estaba quedando dormida.

3

¿Que fue?

4

Ya tuvo que investigar. ¿Era animal? Espero que no, a Elizabeth no le gustaron los insectos. Con la luz de la luna, ella vio los cuatro papelitos.

Qué raro, pensó.

Abrió el primer papel.

M

El Segundo.

A

El tercero

Y

¿Qué onda? ¿Estoy sonando?

Y abrió el cuarto.

R

¿MARY?

No.

¿MARY?, ARMY. Y de inmediato Elizabeth abrió la cajita secreta que había preparado con Amanda por momentos así. Dentro de dos minutos, estaba al lado de su amiga. Al punto de seguir con la misión, Amanda vio, por la luz de la luna, que la cara de Elizabeth estaba pintada como soldada.

“ARMY,” susurró Elizabeth como explicación. Un poco excesivo, pero bueno, pensó Amanda.

Dentro de 30 segundos la soldada prendió la luz de su celular para navegar las calles oscuras de La Maya, pero de inmediato Amanda lo cubrió.

“Como navegamos sin luz?”

“Seguimos a los diamantes en el cielo,” le dijo Amanda, echando sus ojos hacia arriba. Elizabeth vio la luz de las estrellas reflejado en los ojos morenos de Amanda, y reconoció la dedicación, enfoque e inteligencia por lo que estaba conocida.

Caminaron de manera muy callada atreves de las calles de La Maya mientras la gente que no estaba al carnaval durmieron. Elizabeth estaba a punto de preguntar la razón por la misión cuando la escucharon.

Música.

Pero no la música de la fiesta. No era Los Van Van o Los Cuatro. Era 21st Century Girls. Y como un par de niñas del siglo veinte uno, las amigas la siguieron.

Capítulo 5

21st Century Girls las dirigió al cerrito a las afueras de La Maya. El cerrito que hace un par de horas estaba bronceado por el atardecer, pero ya agarro la oscuridad de la noche y dio los K Popers un poco de miedo. Tuvieron que ignorar a su miedo y seguir con la misión.

Acercaron el cerrito por la luz de las estrellas y dejo atrás la música de carnaval. Todo era callado y oscuro. De manera automática, las amigas se dieron la mano y subieron el cerrito. Lo que vieron al otro lado no hizo sentido.

Hubo una fogata, sin fuego, y tres palitos de dos metros de altura. Alrededor de eso la tierra estaba vacía. Nada.

Lentamente y con mucho cuidado bajaron el cerrito, mano en mano, hasta que llegaron a la fogata. Estaban solas, completamente solas, y se sentaron contra su piel el aire fresco de la noche. Se sentaron también el miedo del uno al otro.

De repente, la escucho.

Desde la nada.

Fire

El coro de la canción nada más. Sin la energía y ritmo de la original. Muy callada, de susurros, casi como una fantasma.

Una vez más.

¡Dos veces más, y ya!

Se miraron al uno al otro.

¿Qué hacemos?

Fire?

Y de inmediato averiguaran que la solución se quedó con la fogata.

Elizabeth saco fósforos de su maleta, y los cuatro papelitos de ARMY. Encendió a la fogata y las amigas agregaron papelito tras papelito y más palitos. Dentro de poco la fogata dio luz a la noche y a los tres palitos parados a su alrededor. Tomando unos pasos detrás, Amanda y Elizabeth descubrió la razón por su visita, la razón por ser convocadas al cerrito.

En cada palito era un dibujo. Tres dibujos de alta calidad. Dibujos de mano.

Uno de JHope

Uno de Taehyung, y el ultimo de Namjoon.

“Son tuyos,” declaro Amanda, admirándolos de nuevo.

“Si, pero como, ¿porque y que significa?”

Mientras buscaron una explicación de la presencia de los dibujos de Elizabeth en el centro de la nada, la fogata se bajó y los dibujos regresaron a la noche. Todo puso oscuro y callado de nuevo, y supieron que era hora de mover.

¿Pero a dónde?

Capítulo 6

Sintiendo el aire fresco y el silencio del lugar, las amigas tuvieron prisa de salir. Pero aún no sabía por dónde irse. Solo supieron que las pistas fueron dentro de los dibujos de Elizabeth.

“My Universe?” adivino Amanda, y echo un vistazo hacia arriba de nuevo. No.

“Spring Day,” propuso Elizabeth, pero no. Siempre hace verano en Cuba.

“Seoul?” Y aunque ellas dos tienen muchas ganas de visitar al hogar de K Pop, sabían que no era posible. Algún día, quizás, pero hoy no. Hoy tuvieron que encontrar lo que buscaron. Primero, las toco descubrir exactamente lo que estaban buscando.

“Blood, Sweat and Tears,” adivino Amanda, antes de despedir la canción.

“Espera, quizás es eso. Blood, Sweat, Tears, Historia, lucha, Guerra, así es, héroes nacionales…” Por fin las horas de estudio aburrido valió la pena para Elizabeth. Los fines de semana cerrado en su cuatro memorizando todos los hechos y fechas de la historia. Por fin eran útiles.

“Si Lisa, lo tienes, la estatua de Antonio Maceo.”

“Wamo’ pa allá!”

Capítulo 7

“Pero ¿cómo?” pregunto Elizabeth. “Está lejos, no podemos caminar y ya está tardando.”

Y Amanda se acordó de la invitación a festejar con sus amigos.

“Por autobús.”

“Mmmmmmmm”

“¿Qué pasa?”

“No sé si aguanto otro Boy With Luv,” dijo Elizabeth, “El autobús será lleno de ellos, poniéndose locos.”

Tenía razón, y Amanda sabía que ellas dos llamarían mucha atención por parte de los niños. El precio de la belleza.

“¿Recuerdas la canción de Beyonce?”

“¿Cual?”

“Si Yo Fuera un Chico.”

“Si”

“Pues, vamos como chicos. Ya llevamos ropa de soldados, solo hay que fingir que somos niños y no nos molestaran.”

“Bueno guapita,” respondió Elizabeth en voz de hombre, y se rieron mucho.

“Fíjate, todos se ponen disfrace para Carnaval. Para mezclar y evitar sospecha, solo hay que actuar loco.”

“Fácil para ti,” dijo Elizabeth.

“Wamo”

Llegaron al autobús y estaba subiendo un montón de gente listo para bailar, emborracharse y festejar. Fue fácil mezclar con los jóvenes vestido en todo tipo de ropa y maquillaje. Después de subir al autobús festejero aun no sabían lo que estaban buscando, solo que era importante, y que cada minute se convierto más urgente.

El conductor, mientras, estaba tardando por ninguna razón. Se paro y empezó a cantar las canciones de Los Van Van y Gente de Zona – todas le canto muy mal y como si no había cantado ni una vez en toda su vida.

El autobús no muevo ni un metro. A Amanda no le gusta esperar. Uso su mejor voz de hombre, y grito sobre el ruido de los festejaros y el conductor:

“Shut up and drive!”

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