La Busqueda (4)

Capítulo 13

Vio solo una solución.

Bajo su cabeza y empujo a la gente con sus codos. Si, no es delicada ni sutil. Y no es como comporta la Barbie Cubana, normalmente, pero esta noche no era ni cerca de normal. Acaba de cantar y bailar con Chacal, y su amiga desapareció a la noche. Además, la estatua se quedó detrás de la gente y era su meta.

Siguió empujando y luchando como Mijain López, con sus ojos pegados al piso. Y allí vio algo.

A

Unos pasos después.

R

Un poco a la izquierda

R

¿?

ARR.

Siguió las letras en el piso. Fijo al piso con sus brazos y codos subidos para partir a la gente que normalmente estarían enojados por algo así, pero estaban tan emocionadas, felices o borrachas que no pusieron mucha atención a la muchacha de los brazos. Además, nadie puede odiar a la flaquita.

Fijaba tanto al piso que no se dio cuenta que alguien le había dado la mano derecha, y luego, alguien más a la mano izquierda.

¿Que?

Subió la cabeza y vio dos jovencitas amables. Sonriendo y calmadas. Hicieron un camino donde no hubo camino, como mágica. Amanda no entendió lo que estaba pasando, no por primera vez esta noche, hasta que vio su ropa.

Capítulo 14

El símbolo se repitió en toda su ropa.

Pero tan pequeño y sutil que solo era obvio a los del club.

ARR.

En sus playeras, faldas, gorras, zapatos y accesorios, hasta un tatuaje muy pequeño y bonito en la muñeca de una de las jovencitas. Otro detalle de la ropa de las jovencitas dio confort y confianza a Amanda. Calcetines negros.

No dijeron nada, solo apartaron a la gente hasta que llegaron.

Capítulo 15

Amanda se fue.

Amanda no era nada más.

La gente no exigió a Amanda. Exigieron a ADOSERRE, y la pidieron con mucha fuerza.

ADOSERRE!!!

ADOSERRE!!!

ADOSERRE!!!

Y Amanda Ramírez Rojas les dio lo que quisieron.

Empezó con ‘Pati’ porque durante carnaval todo se trata de fiesta, en cualquier idioma. Sintió la adoración de sus fans vestidos de ropa y accesorios marcados con ARR, y vio un mar de celulares grabando su actuación. Reciprocó el amor de todos sus fans y canto como nunca había cantado.

La gente canto con ella y bailo los pasos que ella creía, de manera tan sincronizada que pareció el grupo de baile mas grande del mundo. Amanda estaba volando. Dentro de tanta gente y tantos fans Amanda vio algo que no pudo creer. Algo que pensó que nunca vería por toda su vida. Fijo en un fan particular, y solo le vio por un detalle diminuto:

Un espacio en los dientes del frente.

¡¡No puede ser!!

Laritza Bacallao estaba bailando a sus pasos y vio muy bonita y feliz en su blusa de ARR.

La mirada sosteneron, y Laritza la dio una mirada que dijo,

¡¡¡¡¡Vaya Amanda!!!!!

Amanda dio todo a su gente y se cerró su actuación con su canción mas famosa:

Saranghaeng!

Capítulo 16

Amanda salto.

No aterrizo.

Se cayo hasta las manos de sus fans y la llevaron sobre sus cabezas mientras gritar y cantar todas sus canciones y llorar por ser tan cerca a su heroína.

De repente, Amanda estaba volando. Parto de las manos de sus fans y solo vio sus sonrisas haciendo más y más pequeñas, y el brillo de sus celulares mientras grabaron su próxima historia de Instagram.

Mas y más alto se subió. No sabía cómo estaba volando y solo vio un montón de fans mirando hacia arriba, y la demás gente festejando al carnaval.

Vio algo más.

Una sola flecha negra cayó desde arriba.

Por mirar más allá de la gente, Amanda vio la silueta de alguna figura. Le acerco y vio que era la estatua de Antonio Maceo. Dentro de un minuto estaba bajando del cielo negro en la dirección del héroe nacional y de la esquina de su ojo vio algo familiar. Algo que no entendió pero que ya había visto algunas veces.

Una flecha negra. Esta vez descansando en la mano extendida de Antonio Maceo. Eventualmente Amanda sintió el piso debajo de sus pies, y miro hacia arriba.

Capítulo 17

Por fin la emoción, dificultad, confusión y cansancio alcanzo a Amanda. Sintió debajo de la estatua y lloro. No puedo seguir. Es demasiado, ni se lo que estoy buscando, es toda una locura. Ya, quiero irme a casa.

¡Casa!

¿Qué piensan mi mama y Luis Manuel? No les dije nada ni por donde fui.

Y Elizabeth, se fue.

¡Quiero despertar de esta pesadilla, ya!

Amanda aprovecho la soledad en la estatua. Con toda la gente festejando en Carnaval pudo quitar las emociones de las ultimas horas. Lloro un poco mas y cuando por fin pudo limpiar las lágrimas de sus ojos vio que, de hecho, no estaba completamente sola.

Al otro lado de la estatua se paro un pájaro. Tan alto como un hombre, con flechas negras. El raro es que no le dio miedo. Ni la sorprendió. Después de todo lo que había pasado en esta aventura, nada la sorprendió. También, dio cuenta que fue el pájaro que la había llevado aquí, y que así ha volado por primera vez en su vida.

Le acerco.

Capítulo 18

Mientras le acerco, vio que era un cisne. Muy elegante, muy bonita y con flechas negras tan brillante que dieron luz a la oscuridad de la noche. Sin embargo, lo que captivo Amanda no fueron las flechas ni el tamaño del cisne, era algo más. Sus ojos. Ojos morenos, amables y familiares. Ojos que le dieron confort y confianza y le aseguraron que estaba segura y que no estaba sola, que nunca estaría sola.

El cisne metido sus aletas delicadamente sobre los hombros de Amanda y la dijo,

“Amanda, lo tienes”

Capítulo 19.

La aventura resumo.

El tesoro estaba al alcanza. Aun no sabía que era, pero Amanda tenia la confianza de que estaba a punto de descubrir lo que había buscado por horas y horas.

Miro de nuevo a los ojos del cisne, y entonces a la mano de Antonio Maceo que tenia la flecha negra.

“Para allá vamos,” dijo el cisne, y de nuevo Amanda estaba volando. Siguieron la mano extendida de Antonio Maceo.

Image: David Clode

La Busqueda (3)

Capitula 8

Se bajaron del autobús y de inmediato tuvieron un problema.

Entre ellas y Antonio Maceo era la fiesta mas grande de Cuba. Hubiera sido imposible caminar atreves de toda la gente y flotas y bailarines.

“¿Qué hacemos Tae?”

“Tengo una idea.”

Mientras los jóvenes apuraron hacia “…creíste que yo me iba a tirar…” las soldadas caminaron hacia una casa. Entraron y Elizabeth dio cuenta que la casa estaba vacía. Completamente vacía. No hubo nadie. Iba a preguntar a Amanda, pero ella tenía prisa. Se dirigió a Elizabeth a un cuarto y allí Amanda saco dos maletas desde debajo de una cama.

Elizabeth no entendió porque estaba en la casa de un desconocido sacando maletas al azar, pero no entendió nada de lo que había pasado dentro las ultimas horas. Se quedo confundida por la fogata, los dibujos, la música de BTS y el viaje loco por autobús. Por eso, no dio mucha atención a las flechas negras debajo la cama de donde su amiga saco las maletas. Al mismo tiempo, acordó que cuando sales con Amanda, todo se puede pasar.

Elizabeth tenía que saber,

“¿De quién es esta casa?”

“De una amiga.”

Capítulo 9

La nueva ropa las permitió mezclar fácilmente con los festejaros. Si, atraco atención de los niños, pero la ignoraron porque tuvieron una meta, un objetivo importante. No sabían que era, pero sabían que era un tesoro mas valioso que el oro, y sintieron prisa en encontrarlo.

Ignoraban también su hambre y cansancio, y el calor que estaba aumentando por todos los cuerpos moviéndose a la música. Ignoraban a todas las flotas con jóvenes encima, bailando como solo pueden bailar los cubanos, vestidos de toda manera de disfrace muy vibrante y extravagante y llenos de alegría y emoción intoxicante. Elizabeth hecho un vistazo a la flota mas cerca y fijo en el disfrace de una bailarina con muchísimas flechas por la parte en su cabeza, y pensó en cuanto se tarda en hacer un vestido así. Le hizo pensar, también, en las flechas negras en la casa.

“Lisa, ven,” dijo Amanda.

“¿A dónde vamos?”

“Para allá, no hay paso por aquí.”

Amanda tenia razón, el carnaval estaba creciendo minuto por minuto.

Las amigas pato y tejido entre la gente y de alguna manera llegaron a una casa. Entraron, y estaba vacía. Completamente vacía. No hubo nadie. ¿Están en la fiesta? Parece que si, como el resto de Santiago, y el resto de Cuba.

“¿Tienes hambre?”

Elizabeth tenia mucha hambre. Ya estaba tarde y las aventuras de la noche le dieron una gran hambre, pero no quiso robar comida de la refrigeradora de…

“Una amiga”

Capítulo 10

Después de matar su hambre y sed, las muchachas siguieron con su misión. Han viajado un poco mas cerca de la estatua de Antonio Maceo, pero aún se quedó más distancia. De hecho, no quedo mucha distancia, quedo un montón de gente. La gente bloqueó el camino al tesoro.

Resumieron la batalla con la multitud y sintió imposible, cuando de repente escucharon algo. Entre la música y los gritos de la gente, escucharon una palabra.

“Amanda!”

Vino desde arriba.

“Amanda!”

Vino de…no, es imposible.

Vino de la flota del Chacal.

El cantante estaba llamando a Amanda y señalando que le sube a su flota.

Las amigas se miraron una al otra.

Pues, no hay otra manera de pasar por toda la gente y no habrá otra oportunidad de bailar y cantar con El Chacal, especialmente no en La Maya.

Subieron y vieron la multitud a su alrededor. Por todos lados vieron mas y mas gente bailando, tomando, comiendo, cantando y festejando. Se les dio fatal estar al frente de tanta gente, pero la energía y la emoción del carnaval les dio coraje y saben que hay que enfrentar a los miedos para lograr en la vida, y para encontrar tesoro más valioso que el oro. Empezaron a bailar y disfrutar la fiesta más grande de Cuba.

Apoyaron al Chacal en cantar sus canciones favoritas y bailaron juntas con su grupo encima de la flota, a la adoración de sus fans. Pero un poco mas adelante vieron algo, algo que termino su tiempo con El Chacal.

Capítulo 11

La flota del Chacal estaba a punto de dar la vuelta a la izquierda, pero la estatua estaba a la derecha y si siguieron festejando no llegarían a su meta. Son fans del Chacal, pero también son personas ambiciosas y dedicadas.

“Gracias Chacal, pero tenemos que bajar.”

“Bueno muchachas, gracias,” y con eso Chacal grito a todos sus fans.

“¡Mi gente, La Barbie Cubana y La Reina Elizabeth!”

Woooooooooohooooooooooooaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Y todos se volvieron locos por ellas.

Capítulo 12

Amanda estaba sola.

Un minuto estaba al lado de Elizabeth aceptando la adoración de los fans del Chacal, y el próximo no pudo ver su amiga. Solo vio un grupo de gente muy animados rodeando a Elizabeth, y un montón de flash de sus cameras.

Ella se fue.

¿Son fans del Chacal? ¿Fans de reggaetón, fans de juegos de computadora quien han viajado a Cuba para ver a Elizabeth? Amanda no sabía. Estaba preocupada por su amiga, pero de nuevo no pudo mover. Los fans del Chacal la estaban felicitando y gritando, pero Amanda solo quiso seguir con la misión.

Sola.

¡Mejor que este tesoro vale la pena!

La Busqueda (2)

Capítulo 4

Amanda tuvo que capturar la atención de su amiga sin despertar a la familia. No es que son niñas malas, solo que la misión era algo que solo los verdaderos fans de BTS entenderían y aguantarían.

Por eso, ella saco papel y un lápiz, y escribió cuatro letras, una en cada pedazo de papel. Solo cuatro letras, pero cuatro letras muy importantes. Después, tiro los papelitos atreves de la ventana que estaba llevando el aire fresco al cuarto de Elizabeth.

1

2

Elizabeth escucho algo raro. Un sonido pequeño, pero no lo dio mucha atención. Después de un día con mucho calor, por fin estaba quedando dormida.

3

¿Que fue?

4

Ya tuvo que investigar. ¿Era animal? Espero que no, a Elizabeth no le gustaron los insectos. Con la luz de la luna, ella vio los cuatro papelitos.

Qué raro, pensó.

Abrió el primer papel.

M

El Segundo.

A

El tercero

Y

¿Qué onda? ¿Estoy sonando?

Y abrió el cuarto.

R

¿MARY?

No.

¿MARY?, ARMY. Y de inmediato Elizabeth abrió la cajita secreta que había preparado con Amanda por momentos así. Dentro de dos minutos, estaba al lado de su amiga. Al punto de seguir con la misión, Amanda vio, por la luz de la luna, que la cara de Elizabeth estaba pintada como soldada.

“ARMY,” susurró Elizabeth como explicación. Un poco excesivo, pero bueno, pensó Amanda.

Dentro de 30 segundos la soldada prendió la luz de su celular para navegar las calles oscuras de La Maya, pero de inmediato Amanda lo cubrió.

“Como navegamos sin luz?”

“Seguimos a los diamantes en el cielo,” le dijo Amanda, echando sus ojos hacia arriba. Elizabeth vio la luz de las estrellas reflejado en los ojos morenos de Amanda, y reconoció la dedicación, enfoque e inteligencia por lo que estaba conocida.

Caminaron de manera muy callada atreves de las calles de La Maya mientras la gente que no estaba al carnaval durmieron. Elizabeth estaba a punto de preguntar la razón por la misión cuando la escucharon.

Música.

Pero no la música de la fiesta. No era Los Van Van o Los Cuatro. Era 21st Century Girls. Y como un par de niñas del siglo veinte uno, las amigas la siguieron.

Capítulo 5

21st Century Girls las dirigió al cerrito a las afueras de La Maya. El cerrito que hace un par de horas estaba bronceado por el atardecer, pero ya agarro la oscuridad de la noche y dio los K Popers un poco de miedo. Tuvieron que ignorar a su miedo y seguir con la misión.

Acercaron el cerrito por la luz de las estrellas y dejo atrás la música de carnaval. Todo era callado y oscuro. De manera automática, las amigas se dieron la mano y subieron el cerrito. Lo que vieron al otro lado no hizo sentido.

Hubo una fogata, sin fuego, y tres palitos de dos metros de altura. Alrededor de eso la tierra estaba vacía. Nada.

Lentamente y con mucho cuidado bajaron el cerrito, mano en mano, hasta que llegaron a la fogata. Estaban solas, completamente solas, y se sentaron contra su piel el aire fresco de la noche. Se sentaron también el miedo del uno al otro.

De repente, la escucho.

Desde la nada.

Fire

El coro de la canción nada más. Sin la energía y ritmo de la original. Muy callada, de susurros, casi como una fantasma.

Una vez más.

¡Dos veces más, y ya!

Se miraron al uno al otro.

¿Qué hacemos?

Fire?

Y de inmediato averiguaran que la solución se quedó con la fogata.

Elizabeth saco fósforos de su maleta, y los cuatro papelitos de ARMY. Encendió a la fogata y las amigas agregaron papelito tras papelito y más palitos. Dentro de poco la fogata dio luz a la noche y a los tres palitos parados a su alrededor. Tomando unos pasos detrás, Amanda y Elizabeth descubrió la razón por su visita, la razón por ser convocadas al cerrito.

En cada palito era un dibujo. Tres dibujos de alta calidad. Dibujos de mano.

Uno de JHope

Uno de Taehyung, y el ultimo de Namjoon.

“Son tuyos,” declaro Amanda, admirándolos de nuevo.

“Si, pero como, ¿porque y que significa?”

Mientras buscaron una explicación de la presencia de los dibujos de Elizabeth en el centro de la nada, la fogata se bajó y los dibujos regresaron a la noche. Todo puso oscuro y callado de nuevo, y supieron que era hora de mover.

¿Pero a dónde?

Capítulo 6

Sintiendo el aire fresco y el silencio del lugar, las amigas tuvieron prisa de salir. Pero aún no sabía por dónde irse. Solo supieron que las pistas fueron dentro de los dibujos de Elizabeth.

“My Universe?” adivino Amanda, y echo un vistazo hacia arriba de nuevo. No.

“Spring Day,” propuso Elizabeth, pero no. Siempre hace verano en Cuba.

“Seoul?” Y aunque ellas dos tienen muchas ganas de visitar al hogar de K Pop, sabían que no era posible. Algún día, quizás, pero hoy no. Hoy tuvieron que encontrar lo que buscaron. Primero, las toco descubrir exactamente lo que estaban buscando.

“Blood, Sweat and Tears,” adivino Amanda, antes de despedir la canción.

“Espera, quizás es eso. Blood, Sweat, Tears, Historia, lucha, Guerra, así es, héroes nacionales…” Por fin las horas de estudio aburrido valió la pena para Elizabeth. Los fines de semana cerrado en su cuatro memorizando todos los hechos y fechas de la historia. Por fin eran útiles.

“Si Lisa, lo tienes, la estatua de Antonio Maceo.”

“Wamo’ pa allá!”

Capítulo 7

“Pero ¿cómo?” pregunto Elizabeth. “Está lejos, no podemos caminar y ya está tardando.”

Y Amanda se acordó de la invitación a festejar con sus amigos.

“Por autobús.”

“Mmmmmmmm”

“¿Qué pasa?”

“No sé si aguanto otro Boy With Luv,” dijo Elizabeth, “El autobús será lleno de ellos, poniéndose locos.”

Tenía razón, y Amanda sabía que ellas dos llamarían mucha atención por parte de los niños. El precio de la belleza.

“¿Recuerdas la canción de Beyonce?”

“¿Cual?”

“Si Yo Fuera un Chico.”

“Si”

“Pues, vamos como chicos. Ya llevamos ropa de soldados, solo hay que fingir que somos niños y no nos molestaran.”

“Bueno guapita,” respondió Elizabeth en voz de hombre, y se rieron mucho.

“Fíjate, todos se ponen disfrace para Carnaval. Para mezclar y evitar sospecha, solo hay que actuar loco.”

“Fácil para ti,” dijo Elizabeth.

“Wamo”

Llegaron al autobús y estaba subiendo un montón de gente listo para bailar, emborracharse y festejar. Fue fácil mezclar con los jóvenes vestido en todo tipo de ropa y maquillaje. Después de subir al autobús festejero aun no sabían lo que estaban buscando, solo que era importante, y que cada minute se convierto más urgente.

El conductor, mientras, estaba tardando por ninguna razón. Se paro y empezó a cantar las canciones de Los Van Van y Gente de Zona – todas le canto muy mal y como si no había cantado ni una vez en toda su vida.

El autobús no muevo ni un metro. A Amanda no le gusta esperar. Uso su mejor voz de hombre, y grito sobre el ruido de los festejaros y el conductor:

“Shut up and drive!”