La Busqueda (5)

Capítulo 20

Mientras Amanda remontarse de nuevo al rumbo al tesoro, le toco ver que el sol se estaba anunciando sobre la bahía y que estaban dispersando la gente. La música se bajó y la gente cansada, sudada y feliz ya regresaron a casa o a cualquier lugar para descansar por donde se cayeron. Las flotas se pararon juntas y los bailarines tomaron mucho cuidado en quitar a sus disfraces – hasta el próximo año.

Desde arriba vio a sus nuevos amigos meter a sus coches y regresar a donde sea regresan cantantes como Chacal y Laritza. Vio también los fans de sus nuevos amigos pasar sobre algunas letras escritos en blanco. Cada paso de la gente revelo las letras A, R y R y se lo hizo que Amanda acordó del concierto que dio a todos sus fans y como sintió cantar y bailar frente a tanta gente adorante. Fue una noche de locura.

Suavemente el cisne la llevo sobre el carnaval hacia la bahía y escenas al azar capturaron su atención. Como una escena rara. Algo que nunca había visto.

Vio una persona, quizás una mujer, joven con cabello largo. Fue difícil ver, por la oscuridad y por el grupo de locos que le rodeo. Amanda solo sabia que fueron extranjeros porque cada vez que brillo el flash de sus cameras, mostro su piel tan blanca que se dio luz a la noche.

Vio también que se cayó, dentro del grupo, una flecha negra.

Capítulo 21

Un autobús se destacó.

No por su color ni su tamaño. Pareció igual a cualquier autobús por esa ruta. Se destaco porque viajo a la dirección contraria de los demás autobuses. Por la luz débil del amanecer, Amanda vio que un solo autobús viajo desde La Maya hacia Santiago. A esta hora, después del carnaval, ¿quién estaría viajando a Santiago?

Capítulo 22

De repente, Amanda estaba volando rápidamente, muy rápidamente.

Cada bate de las alas del cisne borroso la escena de abajo y le llevo mas cerca a su tesoro. Tan rápido que no le dio tiempo de pensar en el autobús viajando a Santiago ni en lo que habia pasado con Elizabeth, ni en como encontrar al tesoro. Solo se dio cuenta que con cada bate de alas estaba acercando al premio misterioso.

Solo fijo en el sol que empezó de subir sobre el horizonte y que estaba bailando encima de las aguas tibias de la Bahía de Santiago. Sintió la esfuerza de las alas, pero no le dio miedo, solo confianza que estaba en buenos manos.

Mientras el sol subió más y más alta, Amanda reconoció algunos detalles de la bahía y los lugares que había visitado con sus amigas por pasear, montar patineta o tomar helado.

¡Yo moriría por un helado ahorita!

Dentro de poco, el cisne bajo la velocidad de sus alas y con mucho cuidado dejo Amanda en el piso. Amanda giro para agradecer al cisne y hacerle todas las preguntas que llenaron su mente desde que el cisne le saco de las manos de los fans de ARR, pero no pudo. Con el sol subiendo, el cisne empezó a desaparecer a la nada, hasta que no quedo casi nada mas aparte de los ojos morenos, amables y familiares.

“See you beautiful Amanda.”

Y con eso regreso a la nada.

Capítulo 23

De nuevo Amanda estaba sola.

Confundida.

Cansada.

Frustrada.

Sabía que estaba cerca de un gran tesoro, pero no sabía que era. ¡Y no le gusta esperar!

¿Y porque los ojos del cisne son familiares?

¿Y porque me hablo en inglés, see you beautiful Amanda?

Pues, claro que soy bonita, es obvio.

¿Pero qué significa?

Amanda le puso a pensar con todo su esfuerzo y con una mente tan agotada. Ignoro el cansancio y pretendo resolver a la rompecabeza.

See you, adiós, hasta luego, nos vemos…

See you…

¿¿C, u…??

C U

Beautiful Amanda

B

A

C U B A

Si, claro… CUBA, he de ser otra pista.

¡¡¡Soy mucho más de una cara bonita!!!

Capítulo 24

La Barbie Cubana agradeció el cosmos por su belleza y corro hacia la señal de CUBA en La Alameda de la bahía. El calor del día aún no ha llegado y el clima sintió muy agradable mientras el día y los pájaros se despertaron. Era tan agradable que al rumbo a la señal Amanda tuvo un minuto de parar por un panecito y un café.

“No puedo empezar mi día sin un cafecito!”

Además, no he comido nada desde que metió a la casa de una amiga hace muchas horas, y antes de cantar sola y con El Chacal, y volar encima del Carnaval con un cisne quienes ojos morenos fueron amables y familiares.

¡Que hambre!

La flaquita pidió otro panecito, y otro café. Y después de comer un tercero panecito, siguió con la búsqueda.

Capítulo 24

Amanda busco por frente, por atrás y por encima de la señal por la pista que se revelaría al tesoro.

He de estar cerca.

Hasta toco la señal para ver si la pista estuvo por dentro. No estuvo por dentro, pero la fuerza del toque de sus brazos fuertes hizo caer una cajita desde la letra C. La cajita era blanca por todos lados aparte de la letra C escrito en negro. Amanda la abrió con prisa y vio seis papelitos pequeños y cuadrados, también de blanco.

¿Que podría ser?, le pregunto.

No se dice ARMY esta vez, y no pudo preguntar a Elizabeth esta vez. No, esta vez estaban escritos otras letras.

Capítulo 25

Seis letras, nada más.

O,R,C,I,N,A

Amanda, siendo muy inteligente, se dio cuenta que tuvo que arreglar las letras para revelar la pista.

RICONA

NORACI

INARCO…

Entonces, un manito apareció. Un manito cubierto con algo pegajoso. Con unos dedos pequeños y sucios, arreglo a las letras, en una palabra:

CARINO.

Los deditos resolvieron la rompecabeza tan rápidamente que Amanda no tuvo tiempo ver a su ayudante hasta que leo la palabra. Cuando miro al dueño de los dedos, vio un hombrecito de dos años escondido detrás de una gran sonrisa de helado. A Amanda le pidió;

¿Un besito?

Capítulo 26

Eso fue el chiste. Eso fue la manera de descubrir el tesoro.

Por fin.

Amanda empezó a tocar la letra U, y a Luis Manuel le gustó mucho este juego así que pego la señal con todo su esfuerzo hasta que cayo otra cajita blanca de la señal. Luis Manuel tiro las letras por el piso. Debajo del helado se pudo ver cinco letras, escrito en negro:

C I A U N

ACIUN? ¿Acción? No, ARR no estaba haciendo otro video de música. Amanda estaba al punto de resolver la rompecabeza cuando su hermanito se rio. Todos los papelitos se pegaron a sus dedos por el montón de helado en sus manos, y le dio a su hermana una mirada traviesa.

¡Vengo por ti!

Y Amanda puso a perseguir a Luis Manuel, quien se rio y corro por la derecha y la izquierda.

¡Que rápido es!

De repente, se paró.

Lo que vio le sorprendió, y a Amanda también.

Capítulo 27

Un grupo de turistas, con piel del color de la luna, muy animados y locos, barajo por La Alameda tomando foto tras foto de alguna mujer o muchacha al centro del grupo. Solo dispersaron al escuchar los primeros sonidos de Guajira Guantanamera tocado por u grupo de trova dentro de un café.

Surgida del grupo una mujercita, delgada con pelo largo.

¡¡¡¡¡Lisa!!!!!

¿Qué te paso? ¿A dónde fuiste?

Elizabeth echo un vistazo al grupo de turistas y explico,

“Piensan que soy Elizabeth, la reina de Inglaterra.”

Luis Manuel corrió a Elizabeth y le dio un abrazo lleno de cariño y helado. Después de despegar a Luis Manuel de su amiga, Amanda le pregunto del significado de las letras.

Elizabeth los arreglo:

UNICA

“Eres única Amanda.”

Y se abrazaron.

¿Como nos encontraste?

Elizabeth no dijo nada, solo saco de su bolsillo una flecha negra.

La Busqueda (3)

Capitula 8

Se bajaron del autobús y de inmediato tuvieron un problema.

Entre ellas y Antonio Maceo era la fiesta mas grande de Cuba. Hubiera sido imposible caminar atreves de toda la gente y flotas y bailarines.

“¿Qué hacemos Tae?”

“Tengo una idea.”

Mientras los jóvenes apuraron hacia “…creíste que yo me iba a tirar…” las soldadas caminaron hacia una casa. Entraron y Elizabeth dio cuenta que la casa estaba vacía. Completamente vacía. No hubo nadie. Iba a preguntar a Amanda, pero ella tenía prisa. Se dirigió a Elizabeth a un cuarto y allí Amanda saco dos maletas desde debajo de una cama.

Elizabeth no entendió porque estaba en la casa de un desconocido sacando maletas al azar, pero no entendió nada de lo que había pasado dentro las ultimas horas. Se quedo confundida por la fogata, los dibujos, la música de BTS y el viaje loco por autobús. Por eso, no dio mucha atención a las flechas negras debajo la cama de donde su amiga saco las maletas. Al mismo tiempo, acordó que cuando sales con Amanda, todo se puede pasar.

Elizabeth tenía que saber,

“¿De quién es esta casa?”

“De una amiga.”

Capítulo 9

La nueva ropa las permitió mezclar fácilmente con los festejaros. Si, atraco atención de los niños, pero la ignoraron porque tuvieron una meta, un objetivo importante. No sabían que era, pero sabían que era un tesoro mas valioso que el oro, y sintieron prisa en encontrarlo.

Ignoraban también su hambre y cansancio, y el calor que estaba aumentando por todos los cuerpos moviéndose a la música. Ignoraban a todas las flotas con jóvenes encima, bailando como solo pueden bailar los cubanos, vestidos de toda manera de disfrace muy vibrante y extravagante y llenos de alegría y emoción intoxicante. Elizabeth hecho un vistazo a la flota mas cerca y fijo en el disfrace de una bailarina con muchísimas flechas por la parte en su cabeza, y pensó en cuanto se tarda en hacer un vestido así. Le hizo pensar, también, en las flechas negras en la casa.

“Lisa, ven,” dijo Amanda.

“¿A dónde vamos?”

“Para allá, no hay paso por aquí.”

Amanda tenia razón, el carnaval estaba creciendo minuto por minuto.

Las amigas pato y tejido entre la gente y de alguna manera llegaron a una casa. Entraron, y estaba vacía. Completamente vacía. No hubo nadie. ¿Están en la fiesta? Parece que si, como el resto de Santiago, y el resto de Cuba.

“¿Tienes hambre?”

Elizabeth tenia mucha hambre. Ya estaba tarde y las aventuras de la noche le dieron una gran hambre, pero no quiso robar comida de la refrigeradora de…

“Una amiga”

Capítulo 10

Después de matar su hambre y sed, las muchachas siguieron con su misión. Han viajado un poco mas cerca de la estatua de Antonio Maceo, pero aún se quedó más distancia. De hecho, no quedo mucha distancia, quedo un montón de gente. La gente bloqueó el camino al tesoro.

Resumieron la batalla con la multitud y sintió imposible, cuando de repente escucharon algo. Entre la música y los gritos de la gente, escucharon una palabra.

“Amanda!”

Vino desde arriba.

“Amanda!”

Vino de…no, es imposible.

Vino de la flota del Chacal.

El cantante estaba llamando a Amanda y señalando que le sube a su flota.

Las amigas se miraron una al otra.

Pues, no hay otra manera de pasar por toda la gente y no habrá otra oportunidad de bailar y cantar con El Chacal, especialmente no en La Maya.

Subieron y vieron la multitud a su alrededor. Por todos lados vieron mas y mas gente bailando, tomando, comiendo, cantando y festejando. Se les dio fatal estar al frente de tanta gente, pero la energía y la emoción del carnaval les dio coraje y saben que hay que enfrentar a los miedos para lograr en la vida, y para encontrar tesoro más valioso que el oro. Empezaron a bailar y disfrutar la fiesta más grande de Cuba.

Apoyaron al Chacal en cantar sus canciones favoritas y bailaron juntas con su grupo encima de la flota, a la adoración de sus fans. Pero un poco mas adelante vieron algo, algo que termino su tiempo con El Chacal.

Capítulo 11

La flota del Chacal estaba a punto de dar la vuelta a la izquierda, pero la estatua estaba a la derecha y si siguieron festejando no llegarían a su meta. Son fans del Chacal, pero también son personas ambiciosas y dedicadas.

“Gracias Chacal, pero tenemos que bajar.”

“Bueno muchachas, gracias,” y con eso Chacal grito a todos sus fans.

“¡Mi gente, La Barbie Cubana y La Reina Elizabeth!”

Woooooooooohooooooooooooaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Y todos se volvieron locos por ellas.

Capítulo 12

Amanda estaba sola.

Un minuto estaba al lado de Elizabeth aceptando la adoración de los fans del Chacal, y el próximo no pudo ver su amiga. Solo vio un grupo de gente muy animados rodeando a Elizabeth, y un montón de flash de sus cameras.

Ella se fue.

¿Son fans del Chacal? ¿Fans de reggaetón, fans de juegos de computadora quien han viajado a Cuba para ver a Elizabeth? Amanda no sabía. Estaba preocupada por su amiga, pero de nuevo no pudo mover. Los fans del Chacal la estaban felicitando y gritando, pero Amanda solo quiso seguir con la misión.

Sola.

¡Mejor que este tesoro vale la pena!